España registra cifra récord de muertes asociadas al calor extremo durante 2026
España ha registrado 5.232 muertes atribuibles al calor extremo entre mayo y finales de agosto de 2026, según datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo). Esta cifra constituye un récord histórico desde que comenzó la serie estadística en 2015, con agosto concentrando más de 2.100 fallecimientos. Los adultos mayores de 65 años representan la abrumadora mayoría de las víctimas, evidenciando la especial vulnerabilidad de este grupo poblacional.
Cifra récord de mortalidad por temperaturas extremas
España enfrenta uno de los episodios de calor más mortíferos de la última década. Desde el 15 de mayo hasta finales de agosto de 2026, 5.232 personas habrían perdido la vida por causas atribuibles a las altas temperaturas, de acuerdo con los registros del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo).
La cifra constituye un récord desde que comenzó esta serie estadística en 2015 y refleja el fuerte impacto que las olas de calor están teniendo sobre la población. El escenario resulta particularmente relevante al observar la distribución mensual: 2.147 de los fallecimientos se produjeron durante agosto, convirtiendo al mes en uno de los períodos más letales asociados a las temperaturas extremas.
Vulnerabilidad de personas mayores
Los adultos mayores fueron, por amplio margen, el grupo más afectado. Del total contabilizado, 5.048 víctimas tenían más de 65 años, lo que evidencia la especial vulnerabilidad de este sector frente a episodios prolongados de calor extremo.
Comparativa con años anteriores
Con este balance, el verano de 2026 ya ha superado los registros de los dos años que hasta ahora figuraban entre los más mortíferos de la serie. En 2022, el MoMo calculó 4.789 muertes atribuibles al calor, mientras que en 2023 se estimaron 3.035 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas.
Implicaciones para la salud pública
El nuevo récord vuelve a poner en el centro del debate el impacto cada vez más severo de los episodios de calor extremo y sus consecuencias sobre la salud pública. Las cifras muestran que las temperaturas elevadas no representan únicamente un fenómeno meteorológico, sino que pueden convertirse en un factor determinante de mortalidad, especialmente entre las personas de mayor edad.


